Contacto/Publicidad/Suscríbase/Radio off

www.culturacr.com

SECCIÓN NOTICIAS

El sitio web de la diversidad cultural costarricense.
Un espacio de arte, lectura, pensamiento
y disfrute sin exclusiones

 

ULTIMAS
NOTICIAS

Nueva sitio de noticias culturales en

www.culturacr.net

Un sitio web más de la familia CulturaCR, en alianza con Navégalo.com, uno de los sitios más visitados de Centroamérica

EVENTOS


PATROCINADORES

Hospedaje en Barrio Escalante, San José, Costa Rica.
"Nuestro compromiso es que su estadía sea confortable, personalizada y exclusiva"

Publicación de libros y revisión de textos...
ALEF EDITORES
Publicación de libros y revisión de todo tipo de textos


Escultura-pintura

Infórmese y colabore...
Colaboración de Culturacr.com

Patrocine este sitio

RECURSOS

El potencial ético de los nuevos movimientos sociales

Paúl Enrique Benavides Vílchez

Para la prensa neoliberal, tanto en sus longevos como en sus nuevos cuadros, la sociedad civil costarricense debe ser correcta, sensata, especialmente prudente con lo que estiman la visión oficial de país. Desde luego que esta “sociedad civil” bien portada y fantasmal recibe sus halagos editoriales. Esa sí sabe comportarse democráticamente.

Esta prensa auspicia la visión neoconservadora de la sociedad civil, complaciente con el poder y necesaria en su pasividad para que todo calce y no haya desajustes. Acorde con la visión de la democracia competitiva, que planteara hace ya bastante tiempo el economista Joseph A. Schumpeter en su obra Capitalismo, Socialismo y Democracia. Complemento político del neoliberalismo, esta perspectiva hace nula la voluntad general, al señalar que la “voluntad del pueblo es el producto y no la fuerza impulsora del proceso político”. Minimiza la capacidad de juicio de la persona al afirmar que “dar al individuo una independencia y calidad racional es completamente irreal”. Reduce la democracia a la oportunidad que tiene el pueblo de aceptar o rechazar los que aspiran a gobernarlo y nada más.

El método democrático, afirma Schumpeter, es “aquel sistema institucional para llegar a las decisiones políticas, en el que los individuos adquieren el poder de decidir por medio de una lucha de competencia, por el voto del pueblo”. El individuo no razona, la voluntad general es una ficción, la política es una competencia por ganar votos, y la democracia el gobierno del político.

Desde luego que le provoca a esta prensa una mirada de sospecha el que los ciudadanos decidieran marchar por las calles para expresar su desacuerdo con el TLC. Es decir, que la sociedad civil se portara incorrectamente. Bochinche callejero que no estuvieron dispuestos a tolerar, alquimia de los que fueron jóvenes en los setentas, y veleidades románticas para los que son jóvenes en el siglo XXI que les sonó a subversión, optando por la vía fácil de darle más importancia a la ley de tránsito, que a la libertad que tienen las personas de manifestarse, como lo hacen los ciudadanos democráticos de las sociedades democráticas de Francia, España y los Estados Unidos. Así editorializaron en apoyo al gobierno, transformando el Estado Social de Derecho de pronto, en policía de tránsito.



Pero lo que no puede evitar su círculo de censores y articulistas, es el renacimiento a escala internacional de lo que se ha dado en llamar la sociedad civil global, que surgió a la vida cívica en los primeros años del siglo XXI, no como reacción sino como acción ética contra la globalización neoliberal, los organismos internacionales, sus promotores y los efectos perversos de la aplicación del modelo en el mundo, según señala nada menos y nada más que Joseph Stiglitz.

De esta forma surge el Foro Social Mundial (FSM), que opera a través de redes de participación a nivel internacional sin un centro de poder al cual rendirle cuentas, creado en la ciudad de Porto Alegre, Brasil, en el 2001 con la finalidad de oponerse al Foro Económico Mundial de Davos, espacio que desde 1971 promueve y defiende las políticas neoliberales en el mundo, financiado por más de 1000 empresas transnacionales.

El Foro Social Mundial (FSM) ha realizado seis Foros Sociales del 2001 al 2006, realizados en Brasil, en Pakistán, la India, África, Venezuela y Chile. Los ejes temáticos abordados incluyen la afirmación y defensa de los bienes comunes de la tierra como alternativa a la mercantilización y al control de las transnacionales; la movilización y software libre; la economía popular solidaria; el pensamiento autónomo, reapropiación y socialización del conocimiento, de los saberes y las tecnologías; comunicación, prácticas contra hegemónicas, derechos y alternativas, entre otros temas.

Asimismo la existencia de ATTAC, Movimiento Internacional de Ciudadanos formado por personas de todas partes, creado para promover un impuesto a los capitales especulativos, la Tasa Tobin, iniciativa planteada por el economista estadounidense y Premio Nóbel James Tobin, que propone la aplicación de un impuesto a las transacciones especulativas de los mercados de divisas. Propuesta rodeada del más elocuente silencio de parte de los conglomerados de información norteamericanos.

Estos nuevos movimientos sociales postulan la planetarización del sistema, la consciencia organizada que señala al capitalismo global, el límite físico del planeta tierra, que no podrá ser ahora ni en el futuro la sociedad venidera, la utopía del libre espacio para continuar agotando y expoliando sus recursos y sus energías. Son la esperaza de que la vida continúe con nosotros.

Reivindican la información como recurso, derecho político fundamental que fue arrebatado por la globalización económica y por los conglomerados informativos, y que los movimientos afirman para difundir la información científica, ambiental, biotecnológica, farmacéutica y financiera alternativa, disponible para todos en la Red.

Los movimientos sociales, decía José Luis Aranguren, renuncian al lastre del aparato y de la burocracia de partidos, responden al reclamo de verdad por el que existen, a ese “grito de amor a la vida” que les da sentido. Representan una crítica fuerte a las estructuras de poder tradicionales como los partidos políticos, a su sentido de oportunidad y cálculo, a sus liderazgos personalistas y cacicales, prudentes para señalar con su dedo con cuales sectores se pacta y con cuales no, para no arriesgar el posible triunfo electoral que persiguen, como Sísifo en su gesta de llevar a la cima de la colina la piedra que lo aplasta.

Tienen el potencial para suscitar las ideas y las energías más simples y más nobles de las personas, la fe y sus esperanzas en el porvenir. Eso que malgastaron los partidos políticos por tanto años, creadores de su propio demiurgo: los abstencionistas.
Enero 09, 2007

Tomado de Tribuna Democrática

Inicio/ Revista/ Noticias/ Galería de arte/ Servicios y variedad/ Contacto/ Talleres/ Suscríbase

® Derechos reservados 2006-2008.Culturacr.com Los derechos de autor de esta revista electrónica están reservados de acuerdo con las leyes internacionales y costarricenses de propiedad intelectual y derechos conexos. Lo enunciado en los artículos de opinión y comentarios publicados no son responsabilidad del editor de este medio cultural, sino de su autor. Desinscribir. Director: Geovanny Jiménez S. Logo: Roy Márquez.
Designed by: Debrús Producciones

El sitio de la cultura costarricense recomendado por la UNESCO
Sitio recomendado por la UNESCO

En alianza con RadioMalpaís.com le ofrecemos música mientras navega con nosotros.
Si desea apagar la radio haga clic en el ícono cuadrado correspondiente:

radiomalpais.com

 

Ir arriba/ Regresar