| Culturacr.com
debe aclarar que el autor de esta reseña
es uno más de los autores que aportan a la revista y no
tiene ninguna relación comercial o es dueño de participación
alguna de la revista. Culturacr.com abre sus
puertas a quienes quieran, en honor a la razón y la virtud,
contradecir o defenderse de lo planteado por el señor Succar
en sus artículos. Discutir de la cultura, debatir sobre
las instituciones culturales y sobre el entorno cultural costarricense
es una responsabilidad y derecho de todos. Con apertura,
Culturacr.com también aporta al debate. Envíe
sus aportes |
| |
Columnas anteriores:
Tijereteando 11
La pluma diletante
Habib Succar
La
patria tiene corazón de mujer
Una
de las lecciones más hermosas que aprendí durante las
luchas previas al referendo del 7 de octubre, fue que el corazón
de la patria es de mujer.
Hay muchas
figuras literarias y hasta poemas que se pueden invocar y escribir
como hermosas resonancias de “aquel Corazón del NO” que fuera
la inspiración de miles y miles de patriotas, que opusimos
esa fuerza del corazón al poder de los millones del vil metal,
pocas veces tan envilecido como cuando fluye a borbollones en una
conspiración de los ricos y poderosos contra nosotros, el común
de la gente, sus súbditos y explotados.
Ese corazón
hermoso, fuerte, rojo-blanco-y-azul, generoso y valiente, fue sin
duda un corazón de mujer, porque la patria tiene un corazón
de mujer, no me cabe la menor duda. Y a las pruebas me remito.
En aquellos
agitados días, semanas y meses previos al referendo, se notaba
clarísimo en los comités patrióticos, una fuerte
y mayoritaria presencia femenina. ¡Qué agradable sorpresa!
En cualquier
reunión, en el volanteo en las calles, en todo tipo de acciones
por la defensa de la patria, las mujeres estuvieron (y siguen estando)
en primera línea de combate, fueron mayoría, fueron
valientes, decididas, entregadas y militantes. Y lo siguen siendo.
Desde
las invisibles compañeras trabajando como hormiguitas hasta
las emblemáticas Damas de Blanco, erguidas como antorchas de
nuestra conciencia colectiva, las mujeres estuvieron y siguen estando
como velas ardientes en el candelabro de la patria.
Pocas
veces he visto tanto entusiasmo, tanto valor, tanta entrega, tanta
mística y tanta convicción en una causa, como el ostentado
por las cientos de miles de mujeres que lucharon a corazón
abierto por el NO en el referendo. Y mejor aún, la gran mayoría
de ellas, estaban realizando este enorme esfuerzo de lucha, luego
de cumplir con sus trabajos diarios, de velar por el orden y la buena
marcha del hogar, por la alimentación de las niñas y
niños por cuyo futuro estaban luchando, por los mil y un ajetreos
del hogar del cual los hombres pasamos de larguito, en fin, doble
y triple mérito a las compañeras que se sacrificaron
y esforzaron mucho, mucho más que los hombres en esta gesta
patriótica previa al referendo.
Ahí
estuvimos, hombro con hombro, corazón a corazón, mujeres
y hombres formando el enorme y palpitante Corazón del NO en
el Parque de la Paz…, por la Avenida Segunda el 26 de febrero…, en
el Paseo Colón el 30 de setiembre…, en cada reunión
y en cada rincón donde se fraguaba la lucha contra el TLC,
ahí latían muchos corazones del NO y la mayoría
de ellos, eran corazones de mujer.
Si todo
este amor se encuentra ahí, bien atesorado, dentro del corazón
de nuestras mujeres, entonces mucho hemos ganado y mucho nos ha enseñado
la lucha pre referendo, que puso de manifiesto el enorme tamaño
del corazón de la patria que es, sin duda alguna, un corazón
de mujer.
Por fin
ustedes, valientes mujeres costarricenses, se han adueñado
ostensiblemente de lo que siempre les ha pertenecido y siempre les
habíamos escamoteado tras la mirada histórica del machismo.
Hoy pueden decir con orgullo y proclamarlo a viva voz, que Costa Rica
les pertenece por derecho propio, que ustedes parieron nuestra patria
y la saben cuidar mejor que cualquiera de sus hijos y que al interior
de nuestros sueños y nuestros anhelos más profundos
late, con toda su fuerza el corazón de la patria que es, un
corazón de mujer.
29.XI.07
Tijereteando
10
La pluma diletante
Habib
Succar
Pureza del voto, corrupción del proceso
Un poco infantil y desfasado es, a estas alturas del partido, cuestionar
el resultado del referendo expresado en las urnas el 7 de octubre
y que dio como ganador al “SÍ” con un 3% de ventaja sobre el
“NO” (más menos 50.000 votos).
Está claro
que la ciudadanía en general, acudimos al referendo con la
ilusión de que la voluntad popular sería respetada y
que tendríamos una ocasión única e inédita,
de decirle a la rampante clase gobernante-empresarial que el pueblo
costarricense valora su historia y defiende su herencia.
Pero entramos
al partido a jugar con “las reglas de ellos” (la clase gobernante-empresarial)
y perdimos sin lugar a dudas, aunque nos “echaron el rey” como decimos
en la jerga popular, cuando el árbitro está parcializado.
Bien cantaba aquella tonadita en el trágicamente desaparecido
programa La Patada de los domingos: “el árbitro ideal, es el
que favorece al equipo local”… Pero en este referendo, ¿cuál
era el equipo local? –Obviamente el que estaba parapetado detrás
del poder: poder político, poder económico, poder mediático,
¿falta más?
Este referendo
ha dejado a muchos en paños menores. El primero y más
vergonzoso desnudo que se haya visto es el del Tribunal Supremo de
Elecciones (TSE). Este fue el verdadero “árbitro vendido” como
acostumbramos gritar en las mejengas cuando el descaro es mucho. No
vio nada. No supo nada. Y cuando no le quedó más que
decir pío, hizo una verónica y pateó el tarro
pa´lante (vgr. denuncia trasladada al Ministerio de Relaciones
Exteriores sobre la injerencia del embajador EE.UU. en asuntos del
referendo).
Con todo, el asunto
más grave sobre el cual el TSE ha sido omiso y paños
tibios, ha sido el triste memorándum del miedo y las cuentas
que no le ha pedido a Fernando Sánchez, diputado. Parece que
dicho documento configuraría una serie de delitos bien tipificados
en el Código Electoral… “Silencio en la corte que el burro
va a hablar, el primero que hable, burro será” cantaba una
cancioncilla de infancia, que al parecer se la saben de memoria en
el TSE.
Tampoco ha dicho
el TSE “esta boca es mía” respecto de los empresarios guatemaltecos
donantes de fuertes sumas al movimiento del SÍ al TLC.
Con estos antecedentes,
sería ilusorio que el TSE dijera o siquiera balbuceara algo
respecto de la descarada violación de la tregua publicitaria
que debía observarse 3 días antes del referendo y que
fue descaradamente violentada por Telenoticias, La Nación,
Al Día, Repretel y otros… incluyendo nuevamente al entrometido
embajador M. Langdale (EE.UU.).
Muchos quedaron
en paños menores ante la opinión pública, gracias
a este referendo. Es verdaderamente escandaloso el poder que ostentaron
los hermanos Arias, sometiendo a la Sala Constitucional, a la Asamblea
Legislativa, al Tribunal Supremo de Elecciones y a cuanto cristiano
o ateo se le atravesara por delante. Hasta el flamante sustituto de
Miguel A. Rodríguez en la O.E.A., un tal J.M.Insulza, vino
a comer las sobras del banquete de los Arias y a cantar loas al libre
comercio, ¡qué indignidad!
Ganó el
SÍ al TLC pero no han podido realmente cantar victoria. El
triunfo fue de los del NO, paradójicamente, aunque perdimos
la elección. Esta elección ha sido más importante
y determinante que cualquier presidente electo años atrás
y ha despertado la conciencia nacional como no lo hubiera hecho ningún
político ni suceso alguno.
Gracias al TLC
y al referendo, hoy sabemos el tamaño de la decencia y el coraje
que guardaba Costa Rica, sus reservas morales, sus anhelos ciudadanos
de una sociedad solidaria y también sabemos de los extremos
gangsteriles a que llegan los que detentan el poder con tal de defender
sus negocios, sus intereses egoístas.
Hubo miles de
gente honesta, verdaderamente creyente en las bondades o el mal menor
que significaba el TLC que votó SÍ y que merecen todo
el respeto. Pero ha quedado oculto tras un proceso fraudulenteo que
fueron una minoría y que con sabotaje, chantaje y marrullerías
de último minuto, los poderosos volcaron la balanza, torciendo
brazos y violentando la institucionalidad, esa que cuando no les sirve,
la pisotean a vista y paciencia de todo el mundo y ni se inmutan.
Un “tardío”
mensaje de texto en mi celular llegado el domingo 7 de octubre, resumía
todo el asunto: “Si tiene dudas sobre el TLC pregúntese: ¿Cuándo
ha visto a los ricos gastanto tantos millones para promover un proyecto
que beneficia a los pobres?”
Negocio
de ricos, a costa del despertar de la conciencia ciudadana. Ya Costa
Rica no es ni será la misma, con o sin TLC…
23.X.07
Tijereteando
9
La pluma diletante
Habib
Succar
El
imaginario popular o la pomada canaria
Todos
los humanos tenemos un Shangri-Lah, una “tierra idílica” o
lugar donde refugiarnos y vivir eternamente sin envejecer, sin problemas,
donde todo es felicidad pura. Nuestro Shangri-Lah cumple una importantísima
función de válvula de escape a nuestras frustraciones
diarias, frente a los problemas, los dolores, los fracasos, en fin,
toda situación incómoda que no quisiéramos enfrentar
y ante la cual, escapar a Shangri-Lah es una opción mentalmente
saludable, aunque sea un espejismo.
Este Shangri-Lah ubicado en diferentes espacios según
la preferencia de cada quien, puede estar en una tierra lejana de
nuestras añoranzas, en un ciberespacio indeterminado, en la
compañía de una persona que todo nos lo resuelve, en
una situación idealizada o hasta en una cosa. Pero es una válvula
de escape, un decir no quiero esto, no puedo más, quisiera
“hacer clic y apagar el mundo e irme a Shangri-Lah”…
Y en estos días pre referendo sobre el TLC
con EE.UU., me ha llamado la atención una reiterada constatación
empírica cada vez que escucho al azar, en las más diversas
circunstancias, alguna gente quejándose de esto o lo otro.
Ante estas quejas, parece que el Shangri-Lah de los quejosos es la
aprobación del TLC, que nos traerá todas las soluciones
a todos nuestros males y los que no lo son: el TLC acabará
con la burocracia, con la ineficiencia en los ministerios, con los
sindicalistas vagabundos, con los odiosos monopolios públicos
(pero no los privados), con los cortes de electricidad, con los huecos
en las calles… ¡No estoy bromeando! Veamos solo dos ejemplos.
1. La otra noche tomé un taxi y de camino el
chofer se quejaba de que un compañero había sufrido
un accidente y había llamado al INS para que llegara un inspector
y confeccionara el reporte respectivo. “En el INS (sic) le dijeron
que hasta dentro de una hora llegaban… ¿y todavía no
quieren que se privatice el INS?... ¡Qué clase de servicio
más malo!... con el TLC se van a joder estos burócratas…”
–dijo el chofer con enojo. Yo le contesté: --Señor es
al revés: el INS privatizó desde hace un año
el servicio de inspección de accidentes. Ni siquiera hizo una
licitación o algo. Hace un año el diputado Salom denunció
ese chorizo, porque el jerarca del INS escogió a dedo y parece
que hasta sin contrato, sí señor, así como lo
oye: sin contrato y sin refrendo contralor, le entregó este
servicio que antes daba el INS de manera eficiente, ahora lo presta
una empresa privada por nada menos que más de mil millones
de colones al año!... –¿No me diga?, preguntó
incrédulo. –Sí le digo señor, no es el INS el
que presta el servicio, es una empresa privada, contratada de forma
absolutamente increíble y la Contraloría no ha dicho
esta boca es mía…
2. Llego
a la panadería del barrio muy de mañana y no hay gente.
Increíble. Ahí se forman unas filas mañana, tarde
y noche: hacen un excelente pan. Le pregunto al dueño qué
pasó. –Estamos sin luz todo este sector, la CNFL dijo que están
reparando qué se yo qué diablos… No no, si es que aquí
ya no se puede… (y sin ton ni son brinca de tema:) … el otro día
reclamé en el INS y no me quieren pagar… bueno bueno, sí
van a pagar, pero dicen que dentro de un mes y yo le metí un
millón de pesos al carro y no quieren pagar o que pagan cuando
les da la gana, ojalá privaticen esa carajada a ver si con
el TLC y la competencia se van a poner en esas varas… --Pero señor,
le dije, quién le garantiza que una compañía
privada de seguros sí le va a pagar su reclamo, sea cual sea,
si son expertos en capearse los cobros y además, con el INS
usted se espera pero le pagan, con otros usted reclama y si le dicen
que no, ¡salao!, ¿no le parece?... (entra un tercero
en escena) –Yo la verdá que antes estaba con el NO pero con
esta vagabundería de los sindicatos ahora sí estoy con
el TLC… --Pero señor, le pregunto, ¿qué tiene
que ver el TLC con los sindicatos? ¿O es que cree que con el
TLC se acaban los sindicatos?... –Es una vagabundería, vaya
usted a un ministerio y haga fila, ¡no quieren trabajar!… --Pero,
¿no cree más bien que los de abajo hacen lo que ven
arriba? Cuando ven llegar esos políticos corruptos que si acaso
duran 4 años en los altos puestos del ministerio y hacen las
barbaridades que hacen… --No no no, si yo tengo 70 empleados a cargo
y yo sé cómo es la cosa en la empresa privada… (tenía
que llevar mi pan y me fui dejando la discusión a medio palo)…
Y así, estimables lectoras(es), puedo poner
varios ejemplos más de la vida diaria que he estado observando,
analizando, preguntándome el cómo, el por qué,
y las consecuencias de todo ello. Pero aún en el ciberespacio
hay límites de espacio, je je…
Yo
por mi parte sigo dando la lucha, día con día, en la
calle, desde mi computadora, donde puedo: entre más información
tengo, más lejos está el TLC de cualquier Shangri-Lah
o pomada canaria para los males nacionales… Entre más información
recibo de la “letra menuda” del TLC más me enojo con los “negociadores
costarricenses” que recibieron jugosos salarios de la Embajada EE.UU.
para “negociar en nombre de Costa Rica” este nefasto TLC.
Si lo dijo la Viceministra de COMEX recientemente
“todo tiene precio en la vida”, quiere decir que la campaña
publicitaria de MasterCard no le ha hecho mella, porque nos enseña
la famosa tarjeta de crédito que “hay cosas en la vida que
no tienen precio” (por no citar a los sabios de la historia) y me
temo que el precio de los sueños de algunas personas incautas
de nuestra bendita tierra, será muy alto, porque si piensan
que el TLC es “su” Shangri-Lah, nos va a llevar el tren a todos y
será muy tarde cuando nos demos cuenta y ya no habrá
vuelta atrás.
No sé por qué esto me recuerda el poema
de C.P.Cavafis “Esperando a los bárbaros”… ¿Lo conocen?
8-9-07
Tijereteando
8
La pluma diletante
Habib
Succar
Merdford
nos debe una explicación
Aclaro
que no he visto el anuncio televisivo donde sale Hernán Medford
solicitando al
pueblo
costarricense que votemos SÍ al TLC para que sus hijas puedan
ir “a la universidad y que al final de (sic) terminar sus carreras
tengan la opción de trabajo y solo con el TLC podemos lograr
esto” (cita textual del Diario Extra, p. 18, 11 julio, 2007). Pero
leí al respecto, así como el intercambio de opiniones
que se dio entre Medford y Benjamín "Mincho" Mayorga
a raíz de este anuncio publicitario del señor Medford.
Dice
Medford que está a favor del TLC (¿para que sus hijas
pueda ir a la universidad?), pero en el intercambio con el señor
Mayorga, don Hernán comete un par de pifias que me permito
señalarle, porque considero una obligación del señor
Medford hacerse responsable de sus afirmaciones en TV y lo que implican.
En la
Extra Medford dijo: “Si salgo en TV y digo que estoy a favor
estoy en mi derecho; como ciudadano tengo derecho a opinar lo que
yo quiera…” Y en esto todo el mundo puede estar de acuerdo, pero no
debe olvidar Medford que salió en TV por ser una figura pública,
por ser el seleccionador de fútbol nacional, no por ser “un
ciudadano cualquiera”. Por eso los de la campaña del SÍ
al TLC lo sacan en TV, porque no es un ciudadano cualquiera.
Medford debe tener
muy en cuenta este asunto. Su vida privada, privada es. Pero si se
atreve a salir en TV utilizando su popularidad para calar en la gente
y darles un mensaje a favor del TLC, debe tener razones bien fundadas
para ello.
Si Medford no
nos dice cuáles son sus razones, entonces quedará ante
el pueblo costarricense como un charlatán que solo busca protagonismo
o que incluso le pagaron, cual artista de cine, para que saliera haciendo
un comercial más, como cualquier otro actor profesional.
El problema es
que Medford no nos aclara si le pagaron por salir en TV haciendo este
anuncio. Medford debe aclararnos: tiene todo el derecho de ganarse
una platilla más, de los muchos millones que ya gana como técnico
de fútbol (desde luego no le hará falta plata para mandar
a sus hijas a una universidad extranjera, si lo quisiera; mucho menos
necesitará un TLC para poder mandar a sus hijas a la universidad,
porque de paso las mejores universidades en Costa Rica son públicas
y muy baratas). Si le pagaron que lo diga y asunto terminado.
Pero
si Medford no ha recibido paga por salir en TV y lo hizo por voluntad
propia (ad honórem), utilizando su popularidad para pedirnos
el voto a favor del TLC, entonces tiene la obligación, como
figura pública y muy popular, de aceptar el debate propuesto
por "Mincho" Mayorga y explicarnos bien por qué cree
que el TLC es bueno para Costa Rica y en el futuro el TLC le permitirá
a sus hijas ir a la universidad y luego encontrar trabajo.
Miente
Medford cuando dice a Extra que “Soy normal y corriente y
no tengo tiempo para perder” aceptando un debate con "Mincho
Mayorga". Eso es absolutamente falso. Medford es especial. Es
un ídolo para miles de costarricenses y por eso, precisamente
por eso, los de la campaña del SÍ al TLC “lo contrataron”
o quizás lo contactaron, para que hiciera este anuncio en TV.
Tenga claro Medford
que a los “ticos comunes y corrientes” no tenemos derecho como ciudadanos
a expresar nuestras opiniones en la prensa, no nos andan buscando
ni saldremos en TV haciendo anuncios a favor del TLC – y menos aún
los que quisiéramos salir diciendo NO al TLC- pero nunca podremos
hacerlo porque no tenemos millones de colones para pagar esos anuncios,
como sí abundan en las filas del SÍ al TLC. ¿Estamos?
Por eso Medford
nos debe una explicación: ¿Por qué cree que el
TLC es bueno para Costa Rica? Si usted se atrevió a salir en
público en TV pidiendo mi voto a favor del TLC, le exijo que
salga públicamente a explicarme las razones por las cuales
usted se atreve a pedir mi voto y cuáles son los beneficios
para Costa Rica, no solo para sus hijas, que gracias a Dios, parece
que tienen el futuro asegurado.
No es
insultando o mofándose “del catedrático 'Mincho' Mayorga”
como debe enfrentar este asunto, señor “Profesor” Medford (como
le llaman en Canal 7). Si tuvo tiempo para aprenderse el guión
y grabar este anuncio televisivo, tiene la obligación de sacar
de su valiosísimo tiempo para ir a un debate con "Mincho"
o quien sea, a darnos las razones que lo llevaron a usted a salir
en TV pidiendo mi voto a favor del TLC. De lo contrario quedará
usted como otro charlatán que habla tonteras sin saber, o peor
aún, a sabiendas, sirviendo a quién sabe qué
intereses personales inconfesables.
Tijereteando
7
La pluma diletante
Habib
Succar
Hipocresía
política de “Occidente”
El boicot,
el bloqueo y otras acciones similares a nivel general de un Estado
u organismo internacional contra un Estado Equis, ha sido una arma
reiteradamente utilizada por “Occidente” (entiéndase EE.UU.
y algunos países “democráticos-capitalistas-hegemónicos”
de Europa occidental), usualmente a través de su caja de resonancia:
la Comisión de Seguridad de las NN.UU. (ONU); pero también,
sobre todo los EE.UU., aplican dichas medidas de forma unilateral
contra ciertas naciones del orbe que según sus criterios de
“libertad, democracia, estado de derecho, complacencia con el narco,
etc.” se hacen acreedoras de este tipo de sanciones no militares.
Estas
sanciones se imponen usualmente aduciendo que esos Estados Equis no
respetan los Derechos Humanos, poseen un régimen considerado
“dictatorial, totalitario, comunista, etc.” y cualquier otro calificativo
que EE.UU. le endose también de manera unilateral, para descalificarlo
y someterlo a su enorme presión internacional, porque no encaja
con “la escala de valores de la sociedad estadounidense” que es por
tanto, el parámetro para medir qué tan democrática,
libre, ordenada jurídicamente, etc., es un Estado Equis.
Así,
los ejemplos abundan y uno paradigmático y rancio, es el tristemente
célebre bloqueo comercial (embargo) impuesto por EE.UU. contra
Cuba desde hace más de 50 años, el cual le ha salvado
el pellejo a Fidel y le ha permitido endosarle muchos de sus propios
fracasos como planificador y economista gurú de la Isla. Esta
es una sanción unilateral, pero también las hay aprobadas
por el Consejo de Seguridad de la ONU, como actualmente sucede contra
Irán por atreverse a desarrollar su propio programa nuclear
y otrora contra Irak, cuando de previo a la primera invasión
“aliada” en 1991, sufrió embargos comerciales y de todo tipo.
Recordemos también recientemente las amenazas contra Corea
del Norte por su programa nuclear y sus misiles de largo alcance…
En general,
sea de forma unilateral por los EE.UU. o la actual Comunidad Europea
(C.E.), los argumentos son parecidos: “que ese Estado Equis no respeta
los derechos humanos; que no hay libertad política para la
gente; que no hay libertad de prensa, que no se respeta la libre empresa
ni se dan garantías al capital extranjero; íntimamente
relacionado esto con la seguridad jurídica que debería
ofrecer un estado de derecho, tanto para esos inversionistas como
para los habitantes de ese Estado Equis; que las cortes y jueces son
impuestos por el gobierno y no son imparciales; que el gobierno es
espurio y ha usurpado el poder mediante fraudes, bla bla bla…”
Y los
casos de Estados Equis donde se vive bajo la dictadura, la satrapía
lacaya de intereses extranjeros u oligárquicos locales, la
represión absoluta de la disidencia política, la dictadura
informativa de la prensa gubernamental, donde las camarillas en el
poder disponen a su antojo de vidas y haciendas, con la complicidad
absoluta de los tribunales, etc., etc., desgraciadamente abundan en
toda la faz de la Tierra.
Hipocresía
o doble moral
Pero,
¡cuidado! Que estos parámetros se aplican según
el poder y el peso mundial del Estado de que se trate. Porque si se
tratara de Costa Rica o Cuba, Irak o Corea del Norte, no dudemos ni
un segundo que “todo el peso de la Comisión de Seguridad de
la ONU o una decisión unilateral de los EE.UU. o la C.E., caerán
sin miramientos contra esos pequeños países.
Pero
no actuarán igual lo adalides de la libertad, la democracia
y el respeto a los derechos humanos cuando se trata de la Federación
Rusa, con el déspota V. Putin asaltando empresas y ordenando
genocidios, como tampoco han actuado ni siquiera tímidamente
frente al gigante de la República Popular China, sojuzgada
bajo el férreo mandato omnipresente del Partido Comunista.
Es que
Rusia y China son muy importantes geopolíticamente, económicamente
y militarmente. Aquí no se pueden aplicar a rajatabla los dictados
imperiales y los huecos discursos sobre libertad, democracia, libre
empresa, tribunales imparciales, estado de derecho, etc.
Las masacres
contra los chechenos, la sistemática represión contra
los que siquiera se atrevan a chistar contra el régimen en
China, son hechos ante los cuales, la super potencia norteamericana
y sus aliados europeos no dicen esta boca es mía.
Es que
sus intereses comerciales, sus alianzas geopolíticas, sus desplantes
militares, no pueden sostenerse por igual si se trata de un pequeño
Estado o de la Rusia o la China. En ésta última, acabamos
de enterarnos por internet que una joven de apellido Zeng ha estado
en la mira del aparato represor chino y ha sufrido y está sufriendo,
ella y su marido, que fue secuestrado por la policía durante
45 días, la persecución, el arresto domiciliario y todo
tipo de vejaciones a sus libertades, por el simple hecho de ser activistas
pro derechos humanos y el medio ambiente, junto con su esposo Hu Jia
recién “liberado” de la cárcel, para pasar al régimen
de arresto domiciliario, sin juicio previo, sin cargos, sin procedimiento
alguno que garantice sus mínimos derechos ciudadanos.
Todo
esto sucede en las narices de los halcones vigilantes de la libertad,
la democracia y los derechos humanos… pero es que China es un gran
mercado y está emergiendo como una nueva potencia incluso tecnológica
y es indispensable para el balance geopolítico de la región
asiática.
Verdaderamente
la salsa que es buena para el ganso no lo es para la gansa. Y ya vemos
que los que tienen la sartén por el mango, hacen lo que les
da la gana sin sonrojos y sin siquiera esbozar alguna explicación
por su indecente doble moral internacional. ¡Qué vergüenza
en pleno siglo XXI!
Tijereteando
6
La pluma diletante
Habib
Succar Guzmán
Un
pueblo cochino…
| Todos
los días me da rabia estar juntando papeles,
envolturas, envases plásticos y de lata, etc., en la
acera de entrada a mi casa. Alguna de esta basura la trae el
viento y otra, por supuesto, la tiran los transeúntes.
Igual
si camino por el barrio o por cualquier lugar, cualquier cuadra
o ruta, las aceras, los caños, las jardineras de la pista
a Zapote por donde transito a diario, están salpicadas
de la más variada basura, a veces suelta y muchas amontonada.
Bolsas de basura rotas cuyo contenido ha sido desparramado alrededor
no por obra de algún “buzo” sino por educados
vecinos que han tirado ahí la basura, por no molestarse
en buscarle un mejor sitio.
Es
frecuente ir por la carretera y ver, no sin asombro todavía,
aunque sea algo repetitivo, gente tirando basura por la ventana
de un autobús o desde un carro. En estos casos me quedo
viendo con cara de idiota a mi mujer y ambos nos decimos al
unísono: ¡qué barbaridad! ¡Qué
gente más cochina!
Sí,
y me refiero “a los demás” porque no sé
dónde ni cuándo me educaron diferente; seguro
en la escuela y también en mi casa. Y entonces me pregunto
a veces y no puedo creer que la respuesta sea que ese mal hábito
tan antisocial haya sido inculcado en la gente en sus casas,
porque no puedo creer ni siquiera imaginar que en la escuela
les hayan deformado así.
Desde
hace años, por iniciativa propia, en mi casa separamos
en basureros diferentes los desechos diarios, de forma que los
plásticos van al basurero para tales, las latas ídem
y los vidrios también, el resto va al basurero que recogen
puntualmente miércoles y sábados por la mañana.
¡Ah!, y el papel lo reciclo primero en la impresora de
mi compu y el que no es reutilizable de esa forma más
el que he reutilizado en la impresora, después se lo
entrego por kilos al bueno de Paquito, que todos los sábados
pasa chiflando duro al otro lado de la pista, para que le entregue
el papel (periódicos, directorios telefónicos
anacrónicos, revistas, etc.). |
|
Luego
por mi propia cuenta, llevo los desechos plásticos, de vidrio
y lata a una recicladora en San Pedro y podría esperar algún
dinero a cambio pero me basta con deshacerme, con algún sentido
de utilidad futura, de algunos desechos que de otra forma irán
inútilmente al botadero municipal.
Un poco
más difícil es reciclar el cartón que llega copioso
a nuestros hogares por diversas vías, pero también es
posible y las corrugadoras tienen servicio de recolección o
bien hay micro empresarios que hacen negocio con la recolección
de cartones desechados.
Aparte
de los problemas de higiene, ornato y salud pública que la
gente cochina genera con su actitud rampante, iconoclasta y maleducada
respecto de la basura que tiran por doquier y la forma indiscriminada
en que se pone en sus bolsitas plásticas en la acera para que
la recojan semanalmente, esta “actitud” o mala educación
nacional refleja, además, un sentido del desperdicio que igual
se da con el uso del agua y la electricidad.
Como
escribió alguien recientemente en Diario Extra, con solo que
apagáramos en cada hogar un bombillo innecesariamente encendido
durante el día o la noche (y a veces son muchos a la vez) no
hubiéramos tenido que enfrentar esta triste realidad del racionamiento
eléctrico que estamos padeciendo, sembrando el caos en nuestros
horarios de trabajo y de rutina diaria. El ahorro de algo tan insignificante
como un bombillo de más, genera a nivel nacional un ahorro
enorme y desde luego, un uso más racional de la energía
eléctrica. Por decir solo un caso.
Pero
vivimos en una cultura de cochinos –con el perdón de
los cerdos que no son tan chanchos como muchos humanos, ya lo vimos-,
que además despilfarra recursos por doquier, sin necesidad
alguna.
Vemos
aquí una falla palpable de nuestro sistema educativo y de la
cartera encargada de ambiente y energía. Una breve, simple
y barata campaña de educación pública por los
medios de comunicación y en las escuelas, de manera coordinada,
puede generar un ahorro enorme a nivel nacional y un reciclaje significativo
de muchos materiales que hoy simplemente abundan en las calles y que
botan en los hogares como simples desechos, indiscriminadamente.
Se requiere
un mínimo de voluntad política porque es muy poco lo
que se puede hacer individualmente. Educar a la gente para que no
sea tan cochina y no tire la basura por doquier, en sitios públicos;
y para que separe en casa los desechos y permita que se reciclen muchos
materiales que de otra forma se convierten en simple desperdicio de
recursos.
El panorama
nacional es desolador en este campo. Sin embargo, me consuelo pensando
que yo hago mi parte… ¿y usted?
Volver
arriba
Tijereteando
5
Habib Succar
5.
Mi protesta silenciosa ( ¡ NO al T.L.C. ! )
¿Por
qué compraba y leía el diario La Nación? ¿Costumbre,
resignación, masoquismo, aburrimiento, sin opciones, etc. …?
Cualquiera que fuera la razón, poco importa, pues cayó
la gota que derramó la copa el pasado 26 de febrero, cuando
publicaron en portada “23.500 personas fueron [fuimos] a la
marcha contra el T.L.C.”… Mientras, en Diario Extra, en
portada salió una foto que ilustraba la gigantesca marcha con
este titular: “Ejemplar” y dentro, en varias páginas
interiores ampliamente destacadas, muchas fotos de la marcha dando
cuenta de la movilización masiva del pueblo contra el T.L.C.
Y me
dije: ¡basta! Ya no más. No volveré a comprar
ese diario que antes manipulaba sutilmente las informaciones, según
conviniera a los intereses empresariales de sus más notables
propietarios, y que ahora “se rajó” de una vez
exhibiéndose como burdos manipuladores de los hechos. ¿A
quién quieren engañar? …¡Adiós sutileza!
Días
después, en una saludable caminata nocturna por el barrio rico
que colinda con mi barrio clase media frente a la pista a Zapote,
le comentaba a mi esposa mi decisión de no volver a comprar
ese periódico… Pero, ¡oh sorpresa se llevó
mi esposa!: al día siguiente llegué con el ejemplar
de La Nación bajo el brazo y el pancito caliente.
--¿Ydiay? ¿No es que no ibas a comprar más ese
periódico?, me preguntó burlona… -Es que no lo
podía creer, todavía no lo puedo creer, le dije…
mirá la portada, mirá mirá, le dije: “decrece
apoyo al TLC… tanto por ciento en contra, tanto por ciento a
favor, y tanto por ciento desea que se tramite con más calma
y se discuta más en la Asamblea Legislativa…” –¡Imaginate
mujer! ¡Que hayan tenido que reconocerlo y publicarlo en primera
plana!... Eso quiere decir que somos más del 60% que no estamos
a favor del TLC. Es que no estamos domesticados y la gente ya no le
come cuento a La Nación y su alter ego, Telenoticias-Canal
7… Y desde ese día no he vuelto a comprar La Nación…
seguro ni se han dado cuenta, pero yo me siento muy bien. Ahora compro
Diario Extra y me entero exactamente de lo mismo que dice La Nación
y otras muchas cosas que La Nación no dice y calla y oculta
deliberadamente (eso sí me brinco las páginas de sucesos
y sus fotos grotescas) y leo casi todos los artículos de opinión
que publican a cualquier hijo de vecino, y no como el monopolio del
Olimpo que desfila diariamente en “Foro” de La Nación…
previa censura del olímpico jefe editorial que no publica lo
que a él no le gusta; y hasta me divierto con algunas curiosidades
y de vez en cuando admiro algunas bellas modelos y me informo más
de lo que pasa en Nicaragua porque siempre vienen 3 o 4 noticias al
respecto…
¡Ah!
Y lo mejor de todo: me he leído hasta la última letra
de las páginas y páginas que le ha dedicado el Grupo
Mapache a “LosQuitaYpone.com”… y esa novela está
buenísima, la he disfrutado.
La Nación,
S.A.: ¡Nunca más!
NO al T.L.C. (2)
El mismo
día que nos preparábamos miles y miles de costarricenses
para asistir a la majestuosa marcha que protagonizamos contra el TLC,
pude escuchar casi como un editorial de CANARA (el programa de la
Cámara Nacional de Radio) en la voz del Presidente Oscar Arias.
Una vez
más el señor Presidente hizo un llamado a “la
cordura”, al espíritu “civilista”, al “respeto
a los valores institucionales de la democracia centenaria costarricense
(sic)” y prácticamente nos dijo a los que pensábamos
marchar ese día contra el TLC, que éramos unos insensatos
y que estábamos en contra del progreso, la democracia, etc.
Que las
calles no eran un buen sitio para manifestarnos y para hacer política.
Que el TLC no se iba a votar en las calles sino en la Asamblea Legislativa.
Que dejáramos a “la democracia funcionar” y que
le diéramos a la Asamblea Legislativa el sacrosanto derecho
de votar el TLC cuando le llegara su hora en la corriente legislativa.
¡Claro!
Qué bonito. Que la Asamblea vote el TLC, “donde tenemos
amarrados los votos” en una coalición con los amigos
del capitalismo salvaje (ergo, Movimiento Libertario), los restos
del PUSC que no tienen la mínima iniciativa propia y andan
de vagón de cola del partido de gobierno, más un diputado
que llegó montado sobre su prédica “cristiana”
aunque simplemente se comporta como cajón de resonancia de
la Casa Presidencial y otro, que seguro ha vendido muy caro su voto
y ello le está costando hasta problemas de salud, porque mucho
de vergüenza y de dignidad ha de tener, junto a las enormes presiones
del poder aunque poderoso caballero es…
¡Qué
bonito! Que la Asamblea que YO manejo vote el TLC y que calle todo
el mundo. Porque sino, lo acuso de sedicioso y de violentar la institucionalidad
democrática y bla .. bla… bla… ¡Qué
suerte que ya no comemos atolillo con el dedo! Quizás en cuchara
pero ya no con el dedo. La realidad política va mucho más
allá de la simple suma de los votos de unos cuantos diputados…
la realidad política fue que el candidato que La Nación
y Canal 7 daban triunfante en febrero del 2006 con un arrollador sesenta
y pico por ciento de los votos, dejó los pelos en el alambre…
y resultó electo con un 26% del padrón electoral…
¡Esa es la realidad que no quieren reconocer! ¡Qué
miopía! ¡Y qué venalidad legislativa!
11-4-07
Tijereteando
Habib
Succar
La
lotería de los Premios Nacionales
| No
pretendo contribuir al debate, siempre ocasional, sobre los
recién anunciados Premios Nacionales 2006 (Premio Nacional
de Cultura MAGÓN, por la obra de toda una vida; Premios
Aquileo J. Echeverría en distintas disciplinas literarias,
en artes plásticas y en música; Premio Joaquín
García Monge a una trayectoria de difusión cultural
o de periodismo distinguido; Premios de Teatro, de Danza, de
Cultura Popular, etc. etc.).
Solo
quisiera mencionar unos pocos aspectos, que desde mi propia
experiencia como jurado de dichos premios en un par de ocasiones
(y jurado de otros premios literarios “menores”
en muchas otras), he acumulado y he sumado aquí a mis
propios puntos de vista sobre esta u otra arista (no de Arias)
sobre el tema que despertó roncha en enero y ya nadie
retoma en febrero.
Como
todo en Tiquicia los anuncios anuales arman un burunbún
que no dura 3 días, respecto de si los premios otorgados
cada año a distintas obras de creación y proyección
social, son justos, correctos, acertados, meritorios o todo
lo contrario; si son otorgados a la persona o a su obra, si
son por mérito o por argolla o amiguismo, si son por
“suerte” o por lo que sea, si valen la pena o no
hay pena que valga para conseguirlos, si están bien dotados
económicamente o no, si ayudan a estimular al artista,
y así hasta la saciedad.
Recuerdo
que la primera vez que fui jurado (no diré el año)
éramos cinco personas que debíamos ser absolutos
sabihondos (y el resto sí lo era, menos yo): en aquel
entonces igual otorgamos el MAGÓN, el García Monge
y todos los Aquileos (poesía, cuento, novela, música,
historia, ensayo, teatro, artes plásticas, libro no ubicable
llamado “misceláneo” y ya no recuerdo qué
más nos tocaba premiar…). |
|
¡Ufffff!
Definitivamente, se trataba de que las instituciones que designaban
a los integrantes del jurado (Ministerio de Cultura, Academia de la
Lengua, Asociación de Autores, Universidad de Costa Rica y
Universidad Nacional), pusieran muchísimo esmero en escoger
sus representantes, vista la titánica tarea que tenían(mos)
por delante. Y bien que mal así venían funcionando desde
hace muchos años. Ni mejor ni peor de como funcionan hoy, a
pesar de que hace unos años se realizó una importante
reforma en la conformación de los jurados (ahora son especializados
por materia, son varios grupos) y sobre todo, ¡oh vil metal!,
se mejoró sensiblemente su dotación económica.
Nunca
se me olvidará la afrenta monumental que se le hizo al Maestro
Luis Ferrero Acosta cuando se le otorgó el MAGÓN, con
una dotación económica de … ¡ ¢16.000,oo
!... Sí amigas y amigos lectores: ¢16.000,oo (dieciséis
mil colones) de premio por la obra de toda una vida en beneficio del
país. Además, para aquellos que no tenían una
pensión institucional, se les otorgaba además una “pensión
de gracia” que normalmente, era un insulto parecido a la dotación
del premio. Y aún así, con toda la dignidad del caso,
unos pocos Magones, ilustrísimos, desfilaban mes a mes ante
la ventanilla de la Caja Costarricense de Seguro Social a retirar
“su pensioncita” aunque fuera para comprar los cigarros
del mes, que no daba para más.
Pero
también me tocó ser jurado en la nueva etapa, con jugosas
dotaciones y jurados especializados (¿?) [valga la interrogante
porque si algo nunca he sido es especialista en algo, sino más
bien un poco aprendiz de todo y maestro de nada]… ¿Y
saben qué? En esencia fue la misma experiencia que muchos años
atrás y los resultados, muy parecidos: aciertos, desaciertos
y desconciertos.
Mi conclusión,
desde mi experiencia y de lo que he visto muy muy de cerca con muchos
otros jurados, es que se trata de una lotería, un juego de
azar. Hay honrosas excepciones donde se valora una obra en su momento
y contexto y, en la mayoría de los casos, se trata de una puja,
una negociación abierta o bajo la mesa, un sacarse el conejo
del sombrero. Un beneficiar a mi amigo o perjudicar a mi enemigo.
Así de simple y grotesco.
Muchísimas
veces he escuchado a una persona anunciar con muchos meses de antelación
que su obra tal y cual recibirá el Premio Tal y Cual. ¡
Bingo !... Y acertó la profecía. Muchísimas otras
veces me he enterado de que fulanito o zutanita movió cielo
y tierra para que tal institución designara a XYZM para que
esta persona, amiga, abogara en el jurado por un premiecito para su
amigo(a).
Eso no
nos debería extrañar, en otros ámbitos funciona
igual, aunque huela a podrido en Nandayure. (Igual escuché
con asombro más de una vez que un autor(a) me dijera, siendo
yo gerente de la Editorial Costa Rica, que iba a publicar un libro
ahí que ni siquiera se había presentado al trámite,
porque fulanito, nunca una mujer, que conste en actas, le había
asegurado que ÉL se lo publicaría[¿?!!].)
Pero
volviendo a los premios: hay premiados(as) que honran los galardones
y otros(as) que los deshonran. Como todo en la vida. Siempre habrá
controversias y envidias y “serruchadas de piso” (el deporte
nacional después de la envidia), pero y sobre todo, en el llamado
mundillo cultural y artístico: ¡ mezquindad de mezquindades
! ¡ Egos contra súper egos ! Inflación galopante
de personalidades rutilantes que no caben por el atrio de un templo.
Siempre
quise recibir un premio, mea culpa, mea culpa. Y por cierto que una
vez gané uno, modesto, que atesoro y olvido. Pero siempre,
por cada premio que se otorga, hay al menos una docena de candidatos(as)
frustrados(as) que despotrican durante 3 días y ya luego se
les pasa… Ya vendrá la lotería del próximo
año y quizás podamos probar suerte otra vez, sino…
Hasta la próxima vez.
Postalita:
mal de muchos no nos consuela (¿o sí?): en otros países
es igual o peor y según los miles de dólares del premio,
a veces las chorradas y chanchullos (¡Memo Fernández
dixit! www.culturacr.com/idioma.htm)
salen en los cables internacionales… sniff…
Lea
más de esta columna,
la serie sobre la Editorial Costa Rica y la Asamblea... ¿de autores?
Volver
arriba