HOMENAJE A JULIO ACUÑA*
Como parte del homenaje
a Julito Acuña, poeta y periodista, amigo de todos, vilmente
asesinado el mes pasado, estos textos escritos por él (silogismo
inéditos y poemas de su libro Ontología menor y de un
libro póstumo) y aportados por el poeta Diego Mora. Un legado
que en Culturacr.com queremos dar a conocer, en su memoria.
SILOGISMOS DE JULIO
ACUÑA
Si
crees que tu vida termina con la muerte, lo que piensas, sientes y haces
no tiene sentido. Todo concluye en la incoherencia, en la desintegración.
Si crees que tu
vida no termina con la muerte, debe coincidir lo que piensas con lo
que sientes y con lo que haces. Todo debe avanzar hacia la coherencia,
hacia la unidad.
Si eres indiferente
al dolor y el sufrimiento de los demás, toda ayuda que pidas
no encontrará justificación.
Si no eres indiferente
al dolor y el sufrimiento de los demás, debes hacer que coincida
lo que sientes con lo que pienses y hagas para ayudar a otros.
Aprende a tratar
a los demás del modo en que quieres ser tratado.
Aprende a superar
el dolor y el sufrimiento en ti, en tu prójimo y en la sociedad
humana.
Aprende a resistir
la violencia que hay en ti y fuera de ti.
Aprende a reconocer
los signos de lo sagrado en ti y fuera de ti.
No dejes pasar tu
vida sin preguntarte: ¿quién soy?
No dejes pasar tu
vida sin preguntarte: ¿hacia dónde voy?
No dejes pasar un
día sin responderte quién eres.
No dejes pasar un
día sin responderte hacia dónde vas.
No dejes pasar una
gran alegría sin agradecer en tu interior.
No dejes pasar una
gran tristeza sin reclamar en tu interior aquella alegría que
quedó guardada.
No imagines que
estás solo en tu pueblo, en tu ciudad, en la Tierra y en los
infinitos mundos.
No imagines que
estás encadenado a este tiempo y a este espacio.
No imagines que
en tu muerte se eterniza la soledad.
Escrito
el 6 de diciembre de 2002.
Fuente:
Blog
Estación tropical, Diego Mora
Algunos poemas de Acuña
DICIEMBRE
A Emiliano Arriaga
Como si
no hubiera música,
mariachi ciego
con madre en brazos,
en esquina de piso cuadrado.
Pero no se trataba de eso:
el jazz impartido
por un mexicano
nacido con Zapata
enfrió más...
El mes en que algunos piensan
morir en alcohol,
en pedirle una rubia* a la flaca,
el lenguaje me hizo polisémico:
diciembre, mi vanidad (¿navidad?)
navega sin puerto,
navidad en flor...
entra el sol (Kinich-Ahau)
por el tallado de una puerta.
*cerveza
CONTEMPORÁNEAS
Pequeño dios
Pasa un equipo de fútbol.
El que grita más se ve feliz,
se burla de los otros.
- Me gustaría juzgarlo.
- No juzgarás.
Pero tropieza.
Crítica
destructiva
No me
gusta la policía:
¡paca sucia!
Hoy robo
frases de la calle
y atado al poste
versifico.
Dictamen
falso
Accidentarse es buscar
el contacto.
No sólo es el instante
del golpe,
son estas ojeras de luz,
el aborigen que fui,
mi tierno esqueleto
rentado al dios.
ENCARCELADO
EN EL POYO DE UN PARQUE
(PENSANDO EN BRODSKY)
Demasiado
viento.
Poco viento.
Quedarse sentado
es actuar. Completar
la frase no dicha,
el silencio. Luego vendrá
una operación mental,
lingüística. Mil instantes
de vagabundo por los que
sólo el viento ha cruzado.
Nadie más que conozca.
Me dictan. Hacen de mí
un autómata agonizante
o agónico. A veces me suenan
bien las palabras y concluyo
la frase, son viento, o sueñan
bien las palabras, soy necio.
Alguien me dicta. Desafío al
viento. Mueve papeles hacia
el alba. – ¿Qué quiso decir con eso?
¿Que no se acaba el viento…?
DIVAGACIÓN
Ve la
mirada
de las niñas
descubre tu última
vocación absoluta
no comprenderás
nada de los grandes
la psicología moderna
no te cubrirá
-de nada sirve-
Súbete al árbol
ve con ellas
al naranjo en flor
la explosión
Reducirás tu edad
te abrazará su olor
SIN TÍTULO.
DE BALTHUS.
Las piernas
flechadas
destronan el rojo rastro
en las mejillas.
Alguien al ver la escena
desatiende el pudor
tembloroso
que lo impide.
ARRABAL
Llovió
coléricamente
por el lado no cardinal
de la casa.
Los tablones se mojaron
hasta potenciar un ensamble acuoso
con la tierra de los rincones
tan humana por sus restos.
¿Cuánto aprender del diluvio
y si nos será posible la espera ahogada?
Ya en
otro cuento y su atavismo,
novísima esperanza dando tumbos.
La Lucha
de Río Jiménez, Guácimo, Limón
(Poemas
del libro Museo de espejos, en prensa.)
*Julio
Acuña Agüero nació en 1973. Periodista, promotor
cultural, poeta y viajero. Trabajó en el Centro de Cine y co-dirigió
junto al poeta nicaragüense Alonso Mejía el diario La Nueva
Prensa. Recibió los premios "Arturo Agüero", "Región
Brunca" de la Universidad de Costa Rica y el premio de poesía
de la Revista Nacional de Cultura. En el 2006 publicó el poemario
Ontología menor con Ediciones Andrómeda. Su trabajo fue
difundido en diversas publicaciones nacionales y extranjeras, y su poesía
apareció en varias antologías. A su muerte, trágica
y lamentablemente acaecida el 19 de junio del 2008, dejó a punto
de publicación el poemario Museo de espejos. "Julio Acuña
—escribió el poeta Esteban Ureña en su reseña de
Ontología menor— nos trae a la mente a otro poeta de intensa
relación con la vesania, esta vez de Lisboa, y nos ofrece un
pequeño hueco, uno más, para nuestro conocimiento (...):
“En una habitación pequeña / Ricardo Reis no perdona el
tiempo. / Ventana hacia media ventana, / un fragmento de cielo solo,
/ como sus odas”."